miércoles, 30 de diciembre de 2015

LOS CICLOS LUNARES Y SUS USOS

Como explicamos en la publicación anterior, tenemos el largo ciclo lunar de aproximadamente veintiocho días, con la unidad larga de tres días y medio. Cada largo ciclo lunar consta de ocho unidades largas. La que precede inmediatamente a la hora del plenilunio es positiva, y la que sigue es negativa. De aquí que tenemos tres días y medio dé carácter positivo inmediatamente antes del plenilunio, y otros tres días y medio de carácter negativo inmediatamente después del plenilunio. Hay cuatro unidades positivas y cuatro negativas en cada ciclo de veintiocho días


Fácilmente se comprende que además de los ciclos descritos, vivimos bajo la influencia de una sistemática aunque extraña serie de alternativas unidades psíquicas de ondas rítmicas positivas negativas de tres horas y otras de tres días y medio de longitud.
Por lo tanto, mientras una de las positivas unidades largas produce su efecto, lo producen también ocho cortas unidades. Una corta unidad positiva que actúe durante una positiva unidad larga, producirá muy positivo efecto; una unidad corta negativa, que actúe durante una positiva unidad larga, producirá un efecto neutro; una unidad corta negativa que actúe durante una negativa unidad larga, producirá efectos negativos.

En cuanto al corto ciclo de doce horas o ciclo de las mareas, vemos que la acción de la marea nos da la clave del potencial. Las seis horas precedentes a la culminación del flujo son de fortalecimiento del proceso psíquico o emocional de la vida, y de debilitación las seis horas de reflujo. Las segundas tres horas de flujo o sea las tres anteriores a la culminación del flujo, son positivas, y constituyen una POSITIVA UNIDAD CORTA u onda del ciclo rítmico, mientras que las tres primeras horas del reflujo constituyen una NEGATIVA UNIDAD CORTA.
Cada unidad positiva está entre dos negativas. De aquí que, en las doce horas de marea hay dos unidades positivas y dos negativas, y en cada día de veinticuatro horas hay cuatro positivas y cuatro negativas.
Mas para determinar cuándo son positivas o negativas, hemos de tomar por clave la hora de la culminación del flujo respecto de los distintos puntos de la tierra.

Veamos ahora los usos de estos ciclos:

Las unidades largas de tres días y medio influyen mayormente en los procesos psíquicos durante las condiciones anormales  de todo el organismo, mientras que las unidades cortas influyen preferente-mente en las condiciones mentales y nerviosas, tanto en estado de salud como de enfermedad corporal.
Por este motivo, las unidades largas tienen tanta influencia en las enfermedades febriles que vimos anteriormente, mientras que en lo referente a la fecundación, fertilización, contagio y procesos análogos tienen mayor influencia las unidades cortas.


Estas unidades rítmicas se manifiestan también en el proceso de germinación y gestación de la vida, y determinan el sexo. La incubación de muchas especies de huevos de ave dura tres días y medio, o una unidad larga. En muchos huevos de insectos dura diez días y medio, o tres unidades largas. La gallina pone huevos durante tres semanas o tres unidades largas, y los incuba igual tiempo.

El óvulo posee estructuralmente los elementos de ambos sexos; pero por virtud de ligeros cambios de funcionamiento, es unas veces activamente masculino y otras activamente femenino; y los períodos de cambio coinciden con las citadas unidades rítmicas. 
Una positiva unidad determina una vigorosa y vitalizante condición masculina, mientras que una unidad negativa produce una débil condición femenina. Ésta es receptiva y aquélla activa. La unidad neutral produce una condición pasiva.


Vemos que las unidades cortas ejercen poderosa influencia en las condiciones del nacimiento humano; pues el sistema nervioso y las funciones orgánicas son muy sensibles a las descritas influencias.
Durante la negativa unidad corta que sigue inmediatamente a la culminación del flujo, el cuerpo está sosegado y las contracciones son más débiles y menos favorables que durante la actividad, mientras que la positiva unidad corta que precede inmediatamente a la culminación del flujo, estimula la actividad del organismo y no necesita hacer la paciente tantos esfuerzos voluntarios sin ayuda del médico.
Se ha de dejar a la paciente que descanse durante las unidades negativas y vuelva a la actividad tan sólo durante la primera unidad inmediatamente anterior al flujo.
Las contracciones durante las labores del parto son rítmicas y violentas durante las unidades positivas, mientras que son débiles durante las unidades negativas.
Si la paciente sabe aprovecharse de la influencia del ritmo, dispondrá de mucha fuerza y no serán necesarios excitantes ni auxilios artificiales.
De cien casos observados con sujeción a este método, noventa y ocho lo confirmaron y en los dos restantes influyeron causas extrañas de carácter anormal.

Cuando se piensa, proyecta, se habla o se realiza algún acto mental o funcional que requiera esfuerzo nervioso, personal magnetismo, impresionabilidad o sana vitalidad, se han de aprovechar las unidades positivas de tiempo.


En el tratamiento de las enfermedades se ha de intensificar el auxilio prestado al enfermo durante las unidades positivas, largas y cortas, pero se ha de dejar que descanse durante las negativas. Si sobreviene una crisis durante un largo período negativo, ha de permanecer el enfermo tan reposado como sea posible hasta que llegue la unidad positiva, especialmente una larga, que facilitará el restablecimiento del enfermo.

A fin de precisar debidamente las unidades de tiempo, es preciso proporcionarse una tabla auténtica y fidedigna de las mareas con relación al lugar donde reside el interesado, así como una tabla de las fases de la luna en cada mes.


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